viernes, 29 de abril de 2011

Hoy

Hoy me ha besado.
Ha sido rápido. Sincero. Espontáneo.
“Hace tiempo que quiero decirte algo, quedamos a las diez en tu portal”.
He salido desprevenida, humeante, cansada.
Y, de pronto, él.
Como siempre, como nunca.
Pero armado de valor, eso seguro, le conozco.
Se ha acercado a mi boca incauta y me ha besado.
Más ardiente que nunca. Diciendo con movimientos lo que nunca sabe expresar con palabras.
¿Y después? Después simplemente se ha ido.
Hoy me ha besado.
Hoy…

El ruido de un beso no es tan retumbante como el de un cañón, pero su eco dura mucho más.
Oliver Wendell Holmes

martes, 26 de abril de 2011

No esperes, nunca esperes

No esperes, nunca esperes, que a alguien a quien le han hecho tanto daño a su orgullo lo vuelva a poner en jaque. Nunca esperes que alguien a quien le redujeron el corazón a cenizas eche el órdago.
Y no esperes, nunca esperes, que alguien a quien el amor le huele a dolor y le raspa como la lija del número más alto desee sentirlo de nuevo.
Tan solo cabe esperar que cambie su idea. Que cambie su recuerdo.
Tan solo cabe esperar que se pinte de blanco su lienzo otra vez y que se puedan dibujar sobre él de nuevo palabras cargadas de vida, y no de lágrimas.
Pero, sobre todo, no esperes, nunca esperes, que alguien, por muy herido que se encontrase, por muchas cicatrices que le hagan dura la piel, no vaya a cambiar su idea. Porque, algunas cicatrices, nos embellecen el alma y nos preparan para sentir más y mejor.

martes, 12 de abril de 2011

Cubierta

Cuando uno es un niño no sabe ser otra cosa más que él mismo.
Sin embargo el mundo le va cubriendo de raciocinio, de pudor, de miedo. De modo que el niño comienza a desaparecer entre esa manta de saber estar. Desaparece su ímpetu, su imaginación, su sensibilidad.
Las personas comienzan a esconderse de si mismas.
Conocer a una persona es conocer a su niño escondido que se aterroriza del mundo.
Por eso uno no se puede enamorar a simple vista, no, el amor es más que eso. Es haber encontrado a ese ser pequeño que habita en su interior. Haber conseguido darle el suficiente calor para que no tenga frío y se destape. Es conseguir estar a gusto con él y no con la imagen que vende por fuera. Es apreciar sus berrinches. Soportar sus caprichos. Disfrutar de sus sueños. Amar su imaginación, imaginar con él.
De nada te sirve enamorarte como un adulto si te cansa su esencia.
Enamórate como los niños; sin miedos, sin máscaras, sin dudas, sin tapujos.
Y, sobre todo, enamórate sin razonamiento, sin excusas.
Porque solo así sabrás qué es enamorarse.

lunes, 11 de abril de 2011

La guerra es una masacre entre gentes que no se conocen, para provecho de gentes que si se conocen pero que no se masacran.

Paul Ambroise Valéry (1871-1945) Escritor francés.

viernes, 8 de abril de 2011

Acotando

Mira a esos dos. El amor ha jugado tanto con ellos que no se atreven a echar otra partida. Mira como se utilizan el uno a otro para reírse de él.
Mira a esos dos de ahí. Mira como evitan mostrar algún tipo de sentimiento. Como intentan no ser vulnerables. Como protegen su orgullo.
Mira, fíjate bien en como ella cuando sonríe dibuja recuerdos con los ojos y en como él no tiene fuerzas para dejarse llevar.
Mira como el horizonte es su punto fijo cuando no saben que no decir. Cuando solo se atreven a callarse.
Mira a esos dos de ahí. Se ve perfectamente la barrera con la que acotan sus sentimientos, esa entre las palabras de él y el corazón de ella.
Mira a eso dos de ahí. Se creen que condensando sus dudas evitarán tenerlas.
A ella se le está deslizando una lágrima por los años y a él le duele una esquirla en la esperanza.
Mira a esos dos. Por mucho que el amor haya jugado con ellos no se dan cuenta de que siempre juega sucio.

jueves, 7 de abril de 2011

Sol de primavera

Éste invierno no nos ha nevado. No nos hemos perdido en esa nieve virgen que nos hizo morirnos de frío y de amor mientras nos reíamos por aquella caída.
Éste invierno en cambio ha sido el más frío de mi vida sin ti. Sin tu música. Sin tus besos.

Lo que más me duele ya no es no besarte. Es no recordar a qué  sabes. Es no recordar qué sentía cuando me mirabas por la tarde, después de llegar tarde.

Éste invierno no nos ha nevado, no. Pero tú me has nevado por dentro. Me has dejado el corazón helado y quebradizo.
Me has dejado escarcha en el alma. Temerosa ahora por que el sol haga que arda.

Ya no me escuece recordarte. Ya no es eso.
Ahora me escuece el vacío de tus ojos y la expresión de los míos.

Ahora me escuece el tipo de inspiración que me causas.


Lo peor de cuando el amor se marcha son las promesas que quedan sin cumplir y los planes que se suspenden en el aire de un cuarto mudo que grita que ya no se van a realizar.
Lo peor del amor cuando se marcha es la sensación de olvido.
La sensación de disculpa.
El terror por tener tiempo para pensar.



¿Puede uno recordar el amor? Es como tratar de evocar el aroma de las rosas en un
sótano. Puedes ver la rosa, pero nunca el perfume.

Arthur Miller

miércoles, 6 de abril de 2011

El primer beso es mágico, el segundo íntimo, el tercero rutinario.
Raymond Chandler (1888-1959)